(PDF) Salud mental: recomendaciones contra el estigma

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Este Estudio es un proyecto cuyo punto de partida son las convicciones. Por un lado, convicción de que el estigma es una de las barreras invisibles fundamentales –si no la más importante- que las personas con problemas de salud mental tienen que superar para lograr que su proceso de recuperación sea posible. Por otro, convicción de que analizando qué es lo que ocurre realmente y qué se percibe en torno al trastorno mental estaremos en mejor disposición de elaborar una Estrategia enfocada a la consecución de resultados que posibiliten acabar con todas aquellas situaciones que dificulten o, incluso impidan, la inclusión social de las personas con trastorno mental…

El valor de lo auténtico

Quien es auténtico asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es – Jean Paul Sartre.

Mindfulness actúa también en las relaciones sociales: mejora su calidad, sobre todo con los que tenemos cercanos. Hay un término descrito por K. Neff llamado Humanidad Compartida, en el que habla de cómo Mindfulness ayuda a conectar y entender a las personas.

Es el tipo de relación que cada uno quieras sostener determina fundamentalmente como va a relacionarse con el mundo. Si me relaciono con el resto con amabilidad, comprensión, mente abierta y con sentido del humor (por qué no), forja un cambio nuestra forma de ver las cosas, y nos ayuda a ser auténticos
Dicen que ser íntegro es hacer lo correcto cuando nadie te ve. No podría estar mas de acuerdo. La autenticidad está en peligro de extinción. Internet muestra mucho, pero transmite poco. Somos poco auténticos detrás del ordenador, y poco reales también en las relaciones sociales. Cuando dejamos de ser reales, asumimos roles sobre cómo somos, sobre cómo deberíamos de vivir.

Perdemos espontaneidad. Nuestras relaciones son un medio para un fin, no hay riqueza de estar presente con la persona, mostramos nuestras máscaras sobre como tendríamos que ser, en vez de mostrarnos realmente como somos.


Nos hemos criado en un ambiente en que reprimir nuestras emociones es la manera correcta de actuar en esta sociedad. Hemos aprendido a cómo comportarnos, independientemente de cómo nos sintamos. Para eso, también están las rutinas que nos evaden de lo pertinente. Situaciones que nos hacen salir de nuestra presión mental.

Nos distraemos para no encarar la realidad del presente. Se crea una distancia y un desconocimiento hacia uno mismo. En una sociedad obsesionada en la imagen, no se incentiva valores tales como la autenticidad. Ser íntegro y autentico parece que está en peligro de extinción.
La calidad de las relaciones, es el vivo reflejo de la calidad con la que nos tratamos a nosotros mismos. El tipo de relación que sostenemos con nosotros determina a manera en que vemos al resto. Si tenemos a ese critico interno, malvado, solo vamos a conseguir tratarnos mal. Si tengo una actitud critica hacia mi mismo, es posible que proyecte esa actitud hacia los demás.

💡 Házlo tu mismo/a: observa tu autenticidad

Si lo deseas, te puedes hacer una serie de preguntas y contestarlas en un papel

– ¿Qué tipo de relaciones estas creando? ¿te facilitan ser como eres, o como otros te dicen que deberías ser?
– ¿Cuáles son las situaciones que fomentan que actúes de una determinada manera?
– Las máscaras emocionales, son aquellas emociones que mostramos pero que no son las que realmente sentimos. Por tanto, en tu día a día, ¿cuánto tiempo siento que estoy aparentando?
– ¿Cuáles son las situaciones o personas que me mantienen en esta situación?

📑Tips

Si eres de los que siempre estás constantemente con gente, permítete estar un tiempo solo, un tiempo para ti, que puedas tomar perspectiva.
Percátate de cómo ser tú mismo/a repercute positivamente en tu vida diaria (tu estado anímico, ganas de hacer las cosas, espontaneidad). Date cuenta de cómo la falta de autenticidad te resta energía y vida.

Bibliografía

Neff, K. D. (2012). The science of self-compassion. Compassion and wisdom in psychotherapy, 79-92.

Fotografías gettyimages.com

¿Cuándo ir al psicólogo/a? Mitos y verdades en torno a la psicoterapia

Todo profesional de psicología tiene en su cabeza innumerables conversaciones con amigos que desconfían de los psicólogos¹. No hay maldad de por medio, simplemente que no creen que la psicología funcione. Para mí, es una manera de decir que no sabemos identificar cuando necesitamos acudir a un profesional de la psicología. Es por ello que me animé a escribir este artículo, con la finalidad de despejar algunas dudas y, sobre todo, de aclarar nuestro privilegiado trabajo.

Para acudir a un profesional de la psicología no hay que dejar que pase el tiempo para que nuestro malestar se solucione, es suficiente con querer estar mejor. No hay que esperar a estar muy mal, basta con desear una vida plena en nuestras vidas.

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Sin embargo, la sociedad ha normalizado que nuestro malestar emocional debe ser solucionado por nosotros mismos y a través de nuestros seres queridos. Puede que acuda a su librería más cercana y compre un libro en la sección autoayuda y/o espiritual. Nadie dice que esto sea malo, puede ayudar y mucho, pero ¿qué ocurre cuando nuestras estrategias para solucionar nuestro malestar dejan de funcionar o ya no son suficientes?

Acudir a un profesional de la psicología no hay que dejar que pase el tiempo para que nuestro malestar se solucione, es suficiente con querer estar mejor

 

Puede que te estés preguntando si acudir a una consulta de psicología, ya lo estás contemplando. Pero claro, ahora nos topamos de frente con los mitos que giran en torno a nuestra profesión que, lejos de informar, crean una imagen estereotipada de nuestra labor. Entonces, ¿cuáles son estos mitos?

 

1.♌Ir al psicólogo es de débiles

Hemos asociado que ir al psicólogo es signo de vulnerabilidad, podemos incluso sentir vergüenza, ¡como decirles a mis amigos que estoy yendo a terapia! No te preocupes, es un aprendizaje heredado culturalmente, es decir, hemos interiorizado que ir al psicólogo significa que no somos suficientemente buenos. Nos criticamos.

Si es una aprendizaje cultural, ¿por qué no revertirlo y decir que ir al psicólogo nos hace más fuerte? Mostramos al resto que nos preocupamos por nuestra salud mental, sabiendo que sentirnos bien crea buen ambiente familiar, al cuidarnos cuidamos a nuestra familia. Al ir al psicólogo, estamos diciendo que somos amables con nosotros y generosos con el resto, pues estamos dando la mejor versión de nosotros mismos.

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2.♌Si busco en google, puedo comprender mejor mi ansiedad o estado de ánimo, ¡puedo comparar la información de distintos expertos en psicología!

Hemos aprendido  que nuestro malestar se puede solucionar con internet o unos consejos. Solo hace falta ir a google, teclear cualquier problema y tenemos miles de enlaces web para conocer más,. Esto muchas veces los que contribuye es a confundir, fomenta que, lejos de informarnos nos desinformamos.

Internet es un lugar donde  se vende la felicidad como un producto. Leer, por ejemplo “5 claves para vencer tu ansiedad” generan unas expectativas que no son reales, es decir, son artículos que no te van a solucionar tu problema, son contraproducentes y pueden incluso generar culpabilidad.

En resumen, nos podemos informar en internet, ¡adelante! yo también lo hago, pero tratar de solucionar nuestro malestar emocional a través de información en internet contrae grandes riesgos, sobre todo si la fuente origen no es fiable y no está escrita por un profesional de la salud.

3.♌Tengo amigos y familiares que me pueden dar consejos, ¿para qué acudir al psicólogo?

Si conoces a algún psicólogo que te cobra por darte consejos, puedes denunciarle pues no está cumpliendo el código deontológico, nuestro trabajo no giran en torno a decirte que deberías de hacer. Puede que un consejo de una amiga o familiar nos ayude, para eso no hace falta que vengas al psicólogo. Pero, ¿qué ocurre cuando eso ya no funciona?

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4.♌ Simplemente no creo en los psicólogos, ¿cómo demostrar que las terapias funcionan?

Hay algunos profesionales de la psicología en los que yo tampoco creo, pero eso es como en cualquier profesión, hay profesional cualificados y otros no tanto, pero no implica que la psicología sea una creencia o deje de serlo. La psicología es una ciencia. Te animo a que des un voto de confianza en que la psicología sí funciona y nuestro trabajo está basado en la evidencia, esto es, en lo que funciona no tanto por opiniones subjetivas, sino por hechos contrastados.

 

5.♌Para qué ir al psicólogo. Seguro que el tiempo todo lo cura.

El tiempo, en sí mismo, no hace curar las heridas; a veces deja feas cicatrices en forma de culpabilidades y resentimientos no resueltos. Puede ayudar a restablecer hábitos, a comprender ciertas situaciones, a aceptar o a tomar perspectiva, pero no es el tiempo, sino lo que haces tú con el tiempo.

Esperar a que el tiempo lo cure es una evitación emocional, es decir, una manera de no  encarar o enfrentarse a una situación, invita a la pasividad o la espera, como si no fuéramos dueños de nuestra vida.

 

6.♌La medicina ha avanzado mucho, hay tratamientos farmacológicos que nos ayudan a estar mejor.

Por supuesto que la psicofarmacología ayuda a las personas y en muchas ocasiones se implementa psicoterapia combinada con psicofarmacología. Sin embargo, seremos claros: el tratamiento de farmacología nunca es, por ejemplo, el tratamiento  de primera elección en problemas de ansiedad o depresivos, un tratamiento en base a ansiolíticos sin ningún tipo de abordaje psicoterapéutico es un tratamiento erróneo, en la medida en que no es la primera elección. Tienes derecho a exigir tu tratamiento de primera elección, en este caso, la psicoterapia.

 

7.♌¿Al psicólogo yo? ni que tuviera un trastorno mental. No estoy loco.

Vaya, ya estabas tardando en decirlo, al psicólogo solo van los que están locos,  ¿verdad? Pues no, y esa frase está muy trillada. El término loco o locura no nos hace ningún favor, etiqueta y estigmatiza a personas que en ningún caso están locas, aunque se dirijan a ellas.

La gente, como tu o yo, va a la psicólogo cuando verdaderamente tienen la determinación de querer hacer un cambio a mejor en sus vidas. Como todas y todos. Aquí algunos ejemplos:

 

💡 Casos más frecuentes de consulta:

  • 📌Problemas de pareja y/o familiares. Ejemplos de frases: “parece que mi vida gira en torno a responsabilidades: trabajo, familia. Casi todo son cargas y no tengo tiempo para mí. Ya ni hablamos, y si lo hacemos es para discutir, muchas veces por tonterías”.
  • 📌Síntomas de estrés y/o Ansiedad. Ej: “es como un ruido de fondo que no me permite estar tranquila, como si fuera a ocurrir algo”
  • 📌Estados de ánimo, síntomas depresivos. Ejemplo de frases: “he dejado de disfrutar de la vida como antes. Ahora casi no tengo ganas de hacer planes”.
  • 📌Problemas físicos que repercuten en el bienestar: dolor crónico, problemas del sueño.

Son enunciados de personas que acudieron a una consulta, y son ejemplos de que todas y todos hemos pasado por situaciones de este tipo, comprensibles y normales, de hecho ¡es la vida! Pretender que nuestra vida es como la que se publica en instagram no es sino una manera de engañarnos.

Así que puedes respirar y acomodarte en el sillón. Estar mal no es malo, sentirnos mal nos hace más humanos.

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🔎 Signos que nos ayudan a comprender si debemos acudir a un psicólogo:

  1. Tu dolor emocional dura más de lo normal. Parece que es elástico, que se alarga al tiempo.
  2. Te molesta o incomoda cada vez en más lugares y en mayores ocasiones.
  3. Tratas de distraerte para evitar pensar en ello. Una vez te sientas a pensarlo, no quieres, lo evitas. Tratas de pasar tu tiempo ocupado.
  4. Alguien te ha sugerido que busques ayuda y te ha incomodado tal sugerencia.
  5. Las maneras o estrategias para solucionarlo parece que no funcionan. Por ejemplo, hablar con tus amigos o familia ya no es suficiente.

Al final, vivimos situaciones que causan bienestar y alegría, otras que nos duelen o incomodan y las hacemos frente con nuestros recursos y estrategias. La ayuda de un profesional de la Salud Mental comienza cuando tu problema repercute negativamente y tus herramientas para solventarlas son insuficientes. El profesional se ocupa de tratar tu problema de manera eficaz, utilizando aquellas psicoterapias validadas científicamente, es decir, aquellas que están demostradas que funcionan, no por opiniones, sino por hechos.

Siempre puedes preguntar, si haces una consulta por email nadie te va a cobrar, y ante la duda, cualquier profesional cualificado va a estar para aclararlas y despejarte tales dudas. Un psicólogo honesto te dirá donde acudir si tu consulta no se adecua a los servicios.

Al psicólogo llegan personas con la determinación de querer hacer un cambio positivo en sus vidas, para una vida plena y con significado. Personas que deciden cuidarse. Si cuidamos nuestro cuerpo, ¿por qué no hacer lo mismo con nuestras emociones?


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¹El lenguaje del texto utiliza el masculino para referirse en común al género femenino y masculino. Esto tiene como único objetivo el pragmatismo al dar como resultado textos más cortos sin que conlleve ninguna intención discriminatoria.

Referencia empleada: psicosaludtenerife.com/cuando-ir-al-psicologo

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