Rilke – escritos

Por ser usted tan joven, estimado señor, y por hallarse tan lejos aún de todo comienzo, yo querría rogarle, como mejor sepa hacerlo, que tenga paciencia frente a todo cuanto en su corazón no esté todavía resuelto. Y procure encariñarse con las preguntas mismas, como si fuesen habitaciones cerradas o libros escritos en un idioma muy extraño. No busque de momento las respuestas que necesita. No le pueden ser dadas, porque usted no sabría vivirlas aún -y se trata precisamente devivirlo todo. Viva usted ahora sus preguntas.6 Tal vez, sin advertirlo siquiera, llegue así a internarse poco a poco en la respuesta anhelada y, en algún día lejano, se encuentre con que ya la está viviendo también. Quizás lleve usted en sí la facultad de crear y de plasmar, que es un modo de vivir privilegiadamente feliz y puro. Edúquese a sí mismo para esto, pero acoja cuanto venga luego, con suma confianza. Y siempre que ello proceda de su propia voluntad o de algún hondo menester, écheselo a cuestas sin renegar de nada. –

Anuncios

Los beneficios de la Bondad en nuestras vidas

Al igual que Mindfulness, la bondad es una cualidad humana natural que requiere una acción deliberada para darse cuenta de su potencial. Ser bondadoso/a es algo que nos beneficia a nuestra  salud física y nuestro bienestar emocional.

La bondad, -la cual reduce el estrés, la ansiedad y la depresión¹- determina la calidez de las relaciones que tenemos con nosotros mismos y con todos los demás, incluso con personas que no conocemos.

Puedes probar la próxima vez que estés fuera de casa. Simplemente ofrece una palabra amable o un gesto a alguien que conozcas, o para alguien que trabaja en la ciudad o tu vecino que no conoces. Observe lo que ocurre a continuación.

Cuanto más practiques, más conseguiremos los beneficios de tener una bondad hacia el resto, y de la manera en que nos tratamos a nosotros/as. Esto es crucial precisamente en aquellos duros momentos en que nos maltratamos, y no nos tratamos con bondad.

Esta historia ilustra a la perfección como la Bondad y la calidez de las relaciones determina más de lo que creemos: la historia de Jack Kornfield

Un soldado estadounidense que había estado en Irak estaba tomando un curso de la reducción del estrés basado en la atención (MBSR) que dio el Ejército a su regreso. Había estado luchando con la ira y era severamente crítico con los demás. Después de unas semanas en el curso, comenzó a aprender los principios de la “bondad”.

Un día que estaba esperando a pagar en un supermercado. La mujer delante de él  tenía más de 12 artículos en su carro y se estaba tomando más tiempo de lo normal. El soldado pensó: “No sólo se toma su tiempo sino que comienza a estar de charla con la cajera, ¡perfecto!”.  El soldado se estaba impacientando…

Cuando llegó a la cajera unos minutos más tarde, se dio cuenta de que el pequeño bebé que estaba al lado de la cajera era hermoso y decidió decírselo. Ella respondió: “Oh, Gracias. Es mi hijo. Debido a que mi marido murió hace poco en la guerra, no puedo dejarlo solo y lo traigo al trabajo“.

Siempre tenemos la oportunidad de elegir cómo queremos ser en el mundo, y eso nos arroja una nueva forma de ver la vida, y de comprender muchas situaciones.

Las habilidades que se necesitan para tener una relación sana con uno mismo, con otros y el medio ambiente son los que necesitamos aprender y que no nos enseñaron en la escuela. La buena noticia es que podemos aprender a ser más amable.  Cuando se practica la bondad, estamos capacitando a nuestro cerebro para mejorar en nuestros actos bondadosos.

Aquí están algunas ideas sobre cómo empezar a practicar la bondad:

1. Practica de ser amable contigo mismo. Esto es muy importante porque normalmente somos poco amables con nosotros mismos, de hecho podemos ser más amables con el resto e incluso con desconocidos.

2. Observe su diálogo interno (cómo se habla a sí mismo sobre sí mismo). Si parece negativo, pregúntate si tratarías de igual manera a un conocido o amigo/a. Seguramente no, ¿verdad? A veces, cuando tenemos un mal día, comenzamos a juzgarnos a nosotros mismos. Practica dejar que sus experiencias, pensamientos y sentimientos sean tal cual son.

3. Es fácil ser amable cuando estamos en un buen estado de ánimo. Pero si estamos luchando o con ira, no lo es tanto.  Así que la próxima vez que te sientas frustrado, enojado o herido toma un descanso. Puedes utilizar el acrónimo: STOP: S de  parada , T para  tomar un respiro , O para  observar lo que está sucediendo y P para  la práctica de responder en lugar de reaccionar .

Termino con este gran vídeo TED de ORly Wahba y con algunas referencias para saber más sobre la Bondad (Kindness).


Uno de las maestras más influyentes de la bondad es Sharon Salzberg. Dos de sus libros que he disfrutado son  el Manual de la Bondad  y Lovingkindness: El arte revolucionario de la felicidad . 

Para más información sobre la ciencia de la bondad, véase el libro de Dacher Keltner, Born to Be Good: The Science of a Meaningful Life.

Bibliografía consultada

Boellinghaus, I., Jones, F. W., & Hutton, J. (2014). The role of mindfulness and loving-kindness meditation in cultivating self-compassion and other-focused concern in health care professionals. Mindfulness, 5(2), 129-138.

¹Weibel, D. T., McClintock, A. S., & Anderson, T. (2016). Does Loving-Kindness Meditation Reduce Anxiety? Results from a Randomized Controlled Trial. Mindfulness, 1-7.


Fotografía: http://www.gettyimages.com/license/175730782

¿Quieres meditar y nos sabes cómo? Claves para organizarte y crear un hábito

De pronto, toda mi habitación se ilumina. Ya son las 7:00 a.m. En Ecuador a esa hora ya hace un sol de justicia, como si fueran las 10:00 a.m. en España. No diré que me levanto por las mañanas con júbilo y con mucha espiritualidad. Todo lo contrario. Escucho el sonido de los coches al pasar por la calle, el bullicio de la calle, a ratos agradable, otras veces no tanto. Como la vida.

Ya comienzo a estirarme por la mañana, y pienso en un café delicioso. Mi humanidad aún no ha llegado, tengo que ir hacia ella, y el café en cafetera italiana me ayuda para ese propósito. Así es como comienza mi práctica de meditación Mindfulness. El propósito de este post no es hablarte de mí, sino explicarte como creé mi rutina y hábito para meditar.

¿Mi mejor horario? Por la mañana, sin duda, justo al levantarme, nada de hacer trampas y ponerme a hacer alguna actividad ya que sino comienzo a analizar, planificar y postergar la práctica. La mañana es el mejor horario ya que tengo una actitud más contemplativa y de atención.

Normalmente hago 15 minutos de meditación mindfulness de los pensamientos, otros días puedo optar a mindfulness de las emociones de 30 minutos. Al terminar, me gusta leer algún extracto de mis libros preferidos, alguna frase en relación a la práctica. Después de ahí, ya me humanizo. Comienza mi día.

Te habrás dado cuenta que hablo de un factor fundamental: crear un hábito. Es una frase muy utilizada y suena obvia, pero precisamente por sonar obvia la obviamos, cuando es fundamental.

Cada uno debe de darle su estilo, pero es importante comenzar algo y terminarlo. También es importante que si realizas meditación mindfulness hayas sido formado previamente, que sepas qué estás haciendo y de la manera en que lo haces. ¿La buena noticia? Que no es nada difícil meditar; una vez tengas unos conceptos básicos en mente.

capture-20170223-183024

¿Para qué meditas? ¿Qué es lo que necesitas? ¿Qué deseas lograr? Puede que te interese manejar la ira, reducir el restrés o tener una relación nueva con tu presente. Independientemente que Mindfulness sea adecuado o no para tus búsquedas, pregúntate para qué has acudido a esta práctica.

Estas preguntas son importantes en la medida en si estás buscando relajarte, o tomarte un “ansiolítico espiritual“. Mindfulness no es en sí mismo una técnica relajación, aunque se obtenga como ello relajación. por eso, crear sonidos musicales no es lo adecuado, por ejemplo.

💡 Ponlo en práctica: algunas ideas que te pueden ayudar para crear un hábito.

capture-20170223-184741

favicon Elige un momento del día para practicar meditación, e intenta mantenerlo en la medida de lo posible. No valen excusas de que estás de viaje, te has cambiado de casa, etc… ¿El mejor momento? Por la mañana. También te diría por la noche, pero no es mi caso por ejemplo, suelo quedarme adormilado.

favicon Trata de elegir el mismo lugar siempre que puedas. Crea tu rincón para meditar. Procura que ese sitio no esté lleno de distracciones o que entre o salga gente. Al principio puede ser complicado si la gente no sabe que ese es tu lugar. Puedes poner un cartel de “privado” o “no entrar en los próximos 15 minutos”. Si tu familia ya saben que ese es tu lugar no te molestarán 😉

favicon No estés esperando a tener ganas de meditar. Puede que un día tengas muchas ganas, otro día ninguna. Lo importante es meditar igualmente, de hecho es más fructífero cuando no tienes ganas y explorar esa sensación.

favicon Trata de no buscar excusas del tipo: “Es que no tengo tiempo” “hace mucho frío”, “mucho calor”, “en esta casa no se puede meditar siempre hay ruido”. Si solo tienes un minuto, puedes practicar la meditación de un minuto y luego  prestar Atención Plena durante el día. Sí, al final las excusas nos alejan de meditar.

favicon Si puedes practicar en grupo, mucho mejor. Eso ayuda a crear el hábito ya que no estás solo/a y no te puedes “escapar”

favicon Procura leer libros o documentos que te ayuden a reforzar lo que estás haciendo. Recuerda aquel texto que leíste y te llenó, y procura tenerlo presente para que te ayude también a crear la rutina de meditar.

favicon Valora los avances que se van desarrollando y modifica aquellos que crees que son una barrera a la hora de meditar.

favicon Acude a programas de meditación que te ayuden a comprender y a desarrollar tales rutinas. Trata de buscar algún lugar de calidad y certificado. Si vives en España te puedo recomendar buenos lugares ya que me formé allí. Ahora vivo en Guayaquil, Ecuador, si estás por aquí, puedes acudir a nuestros programas de reducción de estrés basados en Minddfulness.

📚Idea Clave

Por último, y no menos importante, sé amable contigo y no te critiques si no meditas bien (no existe ese concepto de meditar mal, por cierto) o no creas una rutina. Trata de explorar por qué no creas ese hábito, pero no lo hagas desde la crítica, sino desde la apertura de comprender las razones, con una actitud de amabilidad hacia ti.

Precisamente de esto habla Mindfulness 😉 ¡Suerte!