Gran Corto: Capicúa

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“Los primeros días que llegan aquí les tenemos que dar un poco de seguridad para que ellos puedan estar más tranquilos y relajados”

“Hay algunos que pueden hacerlo todo y algunos que, depende de la edad, no pueden hacerlo y los tienes que ayudar”

“Normalmente hay algunos que te requieren la atención todo el día y hacen una pataleta. Si tú no estás por ellos, se podrían estar llorando todo el día (…). Te está diciendo sin hablar que no quería estar aquí”

“Yo creo que es un trabajo vocacional. Tienes que tener mucha paciencia, personalmente bastante disciplina, perseverancia, y a veces también es muy divertido”
• “Capicúa” es el título del cortometraje de Roger Villarroya, ganador del premio de Notodofilmfest en 2010

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Cuando la tristeza se apodera de nosotros/as

La tristeza es fuente de dolor emocional, nos roba la energía y nos imposibilita conciliar el sueño. Es como si fuera un ente externo que se apodera de nosotros en ese preciso instante, y ya forma parte de nosotros. Viene sin pedir permiso. Es una oscuridad solo visible a para el que lo siente.

Esta insatisfacción vital y sentimiento vacío, puede que nos haga faltos de esperanzas, con agotamiento y un sentimiento de decepción. Es entonces cuando echamos de menos el bienestar. Ese anhelo de acercarnos hacia lo agradable.

Todos los esfuerzos por mejorar parecen inútiles y, por eso, la tristeza tiende a reaparecer. Es posible que nos gustaría convencernos de que algo en nosotros no funciona, que estamos mal.

Te pregunto: ¿Qué pasaría si no hubiera nada malo? ¿que tal si te digo que la tristeza se mantiene precisamente por nuestros esfuerzos en querer eliminarla? A veces, sin quererlo, somos víctimas de nuestros propios esfuerzos de eliminar una emoción que sigue anclada en nuestras entrañas, sin aviso.

                  Mapa emocional de la Tristeza. Fuente: universodeemociones.com

Caemos en la cuenta que nuestro estado de ánimo desciende en debacle, por cómo nos sentimos, por nuestra interpretación y nuestro reacción ante la tristeza. Esa necesidad de querer cambiar nuestro estado, lejos de cambiarlo, hace que nos mantengamos en ese círculo vicioso de dolor que precisamente tratamos de huir de él.

Dicho de otro modo, nuestras estrategias para evitar el dolor emocional no son los adecuados. Es como si tratáramos de arreglarlos con las herramientas que no encajan.

Cuando la tristeza si apodera en ti o en mí, reaccionamos tratando de eliminarla, tratando de salir de ese estado de ánimo como sea posible. Podemos tratar de desenterrar nuestra culpabilidad pasada, pensando mucho en ella. Podemos preocuparnos mucho por el futuro, como manera de huir de algo que no sabemos si ocurrirá.

Probamos cientos de posibles soluciones que parecen no solucionar nuestra desdicha. Al final, nos sentimos mal por partida doble, porque nuestras estrategias para salir del dolor no nos ayudan, sino que nos mantienen en el dolor.

Nos perdemos simplemente por compararnos en el debería o tendría, es decir, donde estamos y donde nos gustaría estar. Nos inmiscuimos en ese lugar en que tratamos de llegar, y nos empecinamos en que nuestra mente va a solucionar los problemas.

Todo esto nos lleva a privarnos de lo esencial: de la gran sabiduría del presente. Lo que nos permite estar aquí y ahora. La riqueza que puede aportarnos la propia presencia, en el que la consciencia, la atención plena, supone el paso para poder conseguir algo de lo que estamos provistos de forma natural.

De eso hablaremos en el siguiente post…


Referencias empleadas

Teasdale, J. (2015). Depression is not only the most common mental illness, it’s also one of the most tenacious. Up to 80 percent of people who experience. Monitor on Psychology.

Teasdale, J. D., Williams, J. M. G., & Segal, Z. V. (2013). The mindful way workbook: An 8-week program to free yourself from depression and emotional distress. Guilford Publications.

Fotografías gettyimages.com

¿Cuándo ir al psicólogo/a? Mitos y verdades en torno a la psicoterapia

Todo profesional de psicología tiene en su cabeza innumerables conversaciones con amigos que desconfían de los psicólogos¹. No hay maldad de por medio, simplemente que no creen que la psicología funcione. Para mí, es una manera de decir que no sabemos identificar cuando necesitamos acudir a un profesional de la psicología. Es por ello que me animé a escribir este artículo, con la finalidad de despejar algunas dudas y, sobre todo, de aclarar nuestro privilegiado trabajo.

Para acudir a un profesional de la psicología no hay que dejar que pase el tiempo para que nuestro malestar se solucione, es suficiente con querer estar mejor. No hay que esperar a estar muy mal, basta con desear una vida plena en nuestras vidas.

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Sin embargo, la sociedad ha normalizado que nuestro malestar emocional debe ser solucionado por nosotros mismos y a través de nuestros seres queridos. Puede que acuda a su librería más cercana y compre un libro en la sección autoayuda y/o espiritual. Nadie dice que esto sea malo, puede ayudar y mucho, pero ¿qué ocurre cuando nuestras estrategias para solucionar nuestro malestar dejan de funcionar o ya no son suficientes?

Acudir a un profesional de la psicología no hay que dejar que pase el tiempo para que nuestro malestar se solucione, es suficiente con querer estar mejor

 

Puede que te estés preguntando si acudir a una consulta de psicología, ya lo estás contemplando. Pero claro, ahora nos topamos de frente con los mitos que giran en torno a nuestra profesión que, lejos de informar, crean una imagen estereotipada de nuestra labor. Entonces, ¿cuáles son estos mitos?

 

1.♌Ir al psicólogo es de débiles

Hemos asociado que ir al psicólogo es signo de vulnerabilidad, podemos incluso sentir vergüenza, ¡como decirles a mis amigos que estoy yendo a terapia! No te preocupes, es un aprendizaje heredado culturalmente, es decir, hemos interiorizado que ir al psicólogo significa que no somos suficientemente buenos. Nos criticamos.

Si es una aprendizaje cultural, ¿por qué no revertirlo y decir que ir al psicólogo nos hace más fuerte? Mostramos al resto que nos preocupamos por nuestra salud mental, sabiendo que sentirnos bien crea buen ambiente familiar, al cuidarnos cuidamos a nuestra familia. Al ir al psicólogo, estamos diciendo que somos amables con nosotros y generosos con el resto, pues estamos dando la mejor versión de nosotros mismos.

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2.♌Si busco en google, puedo comprender mejor mi ansiedad o estado de ánimo, ¡puedo comparar la información de distintos expertos en psicología!

Hemos aprendido  que nuestro malestar se puede solucionar con internet o unos consejos. Solo hace falta ir a google, teclear cualquier problema y tenemos miles de enlaces web para conocer más,. Esto muchas veces los que contribuye es a confundir, fomenta que, lejos de informarnos nos desinformamos.

Internet es un lugar donde  se vende la felicidad como un producto. Leer, por ejemplo “5 claves para vencer tu ansiedad” generan unas expectativas que no son reales, es decir, son artículos que no te van a solucionar tu problema, son contraproducentes y pueden incluso generar culpabilidad.

En resumen, nos podemos informar en internet, ¡adelante! yo también lo hago, pero tratar de solucionar nuestro malestar emocional a través de información en internet contrae grandes riesgos, sobre todo si la fuente origen no es fiable y no está escrita por un profesional de la salud.

3.♌Tengo amigos y familiares que me pueden dar consejos, ¿para qué acudir al psicólogo?

Si conoces a algún psicólogo que te cobra por darte consejos, puedes denunciarle pues no está cumpliendo el código deontológico, nuestro trabajo no giran en torno a decirte que deberías de hacer. Puede que un consejo de una amiga o familiar nos ayude, para eso no hace falta que vengas al psicólogo. Pero, ¿qué ocurre cuando eso ya no funciona?

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4.♌ Simplemente no creo en los psicólogos, ¿cómo demostrar que las terapias funcionan?

Hay algunos profesionales de la psicología en los que yo tampoco creo, pero eso es como en cualquier profesión, hay profesional cualificados y otros no tanto, pero no implica que la psicología sea una creencia o deje de serlo. La psicología es una ciencia. Te animo a que des un voto de confianza en que la psicología sí funciona y nuestro trabajo está basado en la evidencia, esto es, en lo que funciona no tanto por opiniones subjetivas, sino por hechos contrastados.

 

5.♌Para qué ir al psicólogo. Seguro que el tiempo todo lo cura.

El tiempo, en sí mismo, no hace curar las heridas; a veces deja feas cicatrices en forma de culpabilidades y resentimientos no resueltos. Puede ayudar a restablecer hábitos, a comprender ciertas situaciones, a aceptar o a tomar perspectiva, pero no es el tiempo, sino lo que haces tú con el tiempo.

Esperar a que el tiempo lo cure es una evitación emocional, es decir, una manera de no  encarar o enfrentarse a una situación, invita a la pasividad o la espera, como si no fuéramos dueños de nuestra vida.

 

6.♌La medicina ha avanzado mucho, hay tratamientos farmacológicos que nos ayudan a estar mejor.

Por supuesto que la psicofarmacología ayuda a las personas y en muchas ocasiones se implementa psicoterapia combinada con psicofarmacología. Sin embargo, seremos claros: el tratamiento de farmacología nunca es, por ejemplo, el tratamiento  de primera elección en problemas de ansiedad o depresivos, un tratamiento en base a ansiolíticos sin ningún tipo de abordaje psicoterapéutico es un tratamiento erróneo, en la medida en que no es la primera elección. Tienes derecho a exigir tu tratamiento de primera elección, en este caso, la psicoterapia.

 

7.♌¿Al psicólogo yo? ni que tuviera un trastorno mental. No estoy loco.

Vaya, ya estabas tardando en decirlo, al psicólogo solo van los que están locos,  ¿verdad? Pues no, y esa frase está muy trillada. El término loco o locura no nos hace ningún favor, etiqueta y estigmatiza a personas que en ningún caso están locas, aunque se dirijan a ellas.

La gente, como tu o yo, va a la psicólogo cuando verdaderamente tienen la determinación de querer hacer un cambio a mejor en sus vidas. Como todas y todos. Aquí algunos ejemplos:

 

💡 Casos más frecuentes de consulta:

  • 📌Problemas de pareja y/o familiares. Ejemplos de frases: “parece que mi vida gira en torno a responsabilidades: trabajo, familia. Casi todo son cargas y no tengo tiempo para mí. Ya ni hablamos, y si lo hacemos es para discutir, muchas veces por tonterías”.
  • 📌Síntomas de estrés y/o Ansiedad. Ej: “es como un ruido de fondo que no me permite estar tranquila, como si fuera a ocurrir algo”
  • 📌Estados de ánimo, síntomas depresivos. Ejemplo de frases: “he dejado de disfrutar de la vida como antes. Ahora casi no tengo ganas de hacer planes”.
  • 📌Problemas físicos que repercuten en el bienestar: dolor crónico, problemas del sueño.

Son enunciados de personas que acudieron a una consulta, y son ejemplos de que todas y todos hemos pasado por situaciones de este tipo, comprensibles y normales, de hecho ¡es la vida! Pretender que nuestra vida es como la que se publica en instagram no es sino una manera de engañarnos.

Así que puedes respirar y acomodarte en el sillón. Estar mal no es malo, sentirnos mal nos hace más humanos.

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🔎 Signos que nos ayudan a comprender si debemos acudir a un psicólogo:

  1. Tu dolor emocional dura más de lo normal. Parece que es elástico, que se alarga al tiempo.
  2. Te molesta o incomoda cada vez en más lugares y en mayores ocasiones.
  3. Tratas de distraerte para evitar pensar en ello. Una vez te sientas a pensarlo, no quieres, lo evitas. Tratas de pasar tu tiempo ocupado.
  4. Alguien te ha sugerido que busques ayuda y te ha incomodado tal sugerencia.
  5. Las maneras o estrategias para solucionarlo parece que no funcionan. Por ejemplo, hablar con tus amigos o familia ya no es suficiente.

Al final, vivimos situaciones que causan bienestar y alegría, otras que nos duelen o incomodan y las hacemos frente con nuestros recursos y estrategias. La ayuda de un profesional de la Salud Mental comienza cuando tu problema repercute negativamente y tus herramientas para solventarlas son insuficientes. El profesional se ocupa de tratar tu problema de manera eficaz, utilizando aquellas psicoterapias validadas científicamente, es decir, aquellas que están demostradas que funcionan, no por opiniones, sino por hechos.

Siempre puedes preguntar, si haces una consulta por email nadie te va a cobrar, y ante la duda, cualquier profesional cualificado va a estar para aclararlas y despejarte tales dudas. Un psicólogo honesto te dirá donde acudir si tu consulta no se adecua a los servicios.

Al psicólogo llegan personas con la determinación de querer hacer un cambio positivo en sus vidas, para una vida plena y con significado. Personas que deciden cuidarse. Si cuidamos nuestro cuerpo, ¿por qué no hacer lo mismo con nuestras emociones?


💡 En EmocionalMente estamos especializados en estrés y estados de ánimo. Puedes conocernos aquí

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¹El lenguaje del texto utiliza el masculino para referirse en común al género femenino y masculino. Esto tiene como único objetivo el pragmatismo al dar como resultado textos más cortos sin que conlleve ninguna intención discriminatoria.

Referencia empleada: psicosaludtenerife.com/cuando-ir-al-psicologo

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