Saltar al contenido

Emocional&Mente

Psicología Infantil y Adolescentes en Albacete

Centro de psicología clínica especializado en niños y adolescentes, con un enfoque cercano y adaptado a las necesidades de cada familia.

Áreas de Intervención

Psicología Infantil

Atención psicológica para niñas y niños centrada en el desarrollo emocional, conducta, aprendizaje y habilidades sociales.

De 4 a 11 años

Psicología Adolescentes

Orientación psicológica enfocada en gestionar emociones, mejorar la autoestima, resolver conflictos y potenciar habilidades sociales.

De 12 a 21 años

Terapia Familiar

Apoyo psicológico para familias que buscan mejorar la comunicación, resolver conflictos y fortalecer vínculos.

Psicóloga Infantil y Adolescentes en Albacete
Gloria López Sánchez Colegiada M-32294

«Las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo»

Gloria López Sánchez.

Psicóloga infantil en Albacete

¡Hola! Soy Gloria y quiero ayudarte,

Psicóloga General Sanitaria, orientada en la psicología infantil, juvenil y familiar.

La metodología con la que trabajo es Cognitivo-Conductual y familiar. 

En estos años de experiencia trabajando al servicio de las familias, de los niños y los adolescentes, he aprendido la importancia que tiene en la terapia la integración de todas las partes que componen la familia y su entorno, como de los diferentes enfoques de la psicología.

Mi habilidad con los niños y adolescentes es ayudar a afrontar y resolver los problemas de forma divertida, cercana y empática. 💛

Dificultades emocionales y conductuales que trabajamos

Nuestro equipo de psicólogas infantiles acompaña a niños, adolescentes y familias para entender qué les ocurre y ayudarles a sentirse mejor con herramientas prácticas y adaptadas a su edad. Estas son algunas de las problemáticas que habitualmente abordamos:

Psicologia Infantil Emocional y Mente

Opiniones de familias que han confiado en nosotras:

Cómo trabajamos la terapia infantil y adolescente

Entrevista Inicial

Primera toma de contacto con las familias. En esta sesión exploramos el contexto que rodea al menor con la información aportada por la familia (usualmente solo los padres si es menor de 12 años) y por el adolescente (mayores de 12 años).

Hablaremos sobre la problemática que os trae a consulta, crearemos juntos su línea de vida y os daremos una orientación sobre cómo debemos trabajarla y el método que mejor se adapta a su caso. Tiene una duración de 30-45 minutos.

La evaluación del niño o del adolescente consta de unas 4 sesiones aproximadamente, en las que analizamos de forma integral al menor y su entorno -familiar, escolar y social. En la clínica disponemos de pruebas y test específicos actualizados para identificar y explorar los problemas o dificultades que afectan al bienestar de los niños, jóvenes y sus familias.

Tanto los resultados como los objetivos que se trabajarán posteriormente, se recogen en un informe final que se entrega a las familias. Cada sesión de evaluación son de una hora de duración.

Se pone en marcha el plan terapéutico personalizado y adaptado al ritmo y las necesidades del niño/adolescente. Mediante diferentes herramientas lúdicas y de manera cercana trabajamos a nivel individual (con el niño o adolescente), proporcionamos orientación para los padres y realizamos sesiones familiares para mejorar el vínculo y la dinámica familiar.

También nos ponemos en contacto con el centro educativo para coordinarnos y trabajar en la misma dirección, siempre que sea necesario y con previa autorización de los padres o tutores.

Las sesiones de evaluación tiene una duración de 50 minutos cada una.

A medida que vamos alcanzando los objetivos propuestos, las sesiones de intervención son más esporádicas y espaciadas (quincenales o mensuales), con el objetivo de mantener los avances alcanzados y afianzarlos.

Finalmente, cuando concluye el tratamiento procedemos a dar el alta a nuestras familias.

Psicólogas especializadas en desarrollo infantil y juvenil

En Emocional&Mente somos un equipo de psicólogas enfocadas en el tratamiento de niños, adolescentes y familias. 

Nuestro objetivo es promover el bienestar emocional y el desarrollo saludable, trabajando en colaboración con los padres y otros profesionales de la salud y la educación.

Gloria López

Psicóloga Infantil y Adolescentes

Nº Colegiada M32294

Mi habilidad con los niños y adolescentes es afrontar los problemas de forma divertida, cercana y empática. Creo firmemente que la mejor forma de acercarse y ayudar a los niños es con una visión lúdica y práctica.

Mercedes Ochando

Psicóloga Infantil y Adolescentes

Nº Colegiada CM- 02770

En el camino de la Psicología he descubierto mi pasión por los niños y adolescentes, su creatividad, cercanía, cariño, y entusiasmo, me hacen conectar con ellos de forma especial.

Inma Serrano

Psicóloga Infanto-Juvenil

Nº Colegiada CM-02680

Soy una apasionada de la psicoterapia, disfruto trabajando y me implico al máximo para comprender y ayudar a la familia y al niño/a o adolescente que viene a consulta.

Laura Fernández

Psicóloga Infantil y Adolescentes

Nº Colegiada M-41083

Creo firmemente en la importancia de integrar la intervención psicológica con el entorno educativo de niños y adolescentes.
Pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino de valentía y crecimiento.

Mari Paz de la Cruz

Psicóloga Infanto-Juvenil

Nº Colegiada CM-03453

Me apasiona trabajar con niños y adolescentes, acompañarlos a entender lo que sienten y en el desarrollo de herramientas que les ayuden a afrontar los retos del día a día.

Ubicación

Nos encontramos a 4 minutos andando desde la entrada principal del Parque Abelardo Sánchez.

Contacta

Puedes enviarnos un formulario solicitando información sobre las sesiones de Psicología o el funcionamiento de las mismas. También puedes escribirnos por Whatsapp o llamarnos por teléfono, como prefieras 🙂

Horarios de Citas y Gestión:

Lunes, Martes, Miércoles, Jueves y Viernes
9:30 – 13:30

Horarios de Terapia

Lunes, Martes, Miércoles, Jueves y Viernes
16:00 – 21:00

Psicologia Infantil Emocional y Mente

Nuestra clínica de Psicología Infanto-juvenil

Emocional y Mente es un centro de psicología infantil y para adolescentes en Albacete, acreditado por la Consejería de Sanidad N.º de Registro Sanitario 0208520/0216209.

Hemos creado un espacio cálido, seguro y acogedor donde cada niño puede sentirse libre para expresarse y disfrutar, y cada adolescente comprendido y acompañado en su crecimiento personal.

Un lugar pensado para favorecer la confianza, el juego y la comunicación, donde el bienestar emocional se construye desde el respeto, la empatía y la cercanía profesional.

Preguntas frecuentes sobre la terapia de Psicología Infantil y Adolescente

Para tomar esta decisión nos tendremos que fijar en los síntomas que presenta el menor, además de su frecuencia, intensidad y duración, y cómo afecta a su vida diaria.

El niño o adolescente experimenta uno o varios cambios o síntomas (tristeza, miedos, irascibilidad, apatía…) que persiste en el tiempo (varias semanas o meses) y afecta a varias áreas de su vida:

  Escolar: Baja repentina en el rendimiento, rechazo a ir a la escuela.
  Familiar: Conflictos constantes, aislamiento, desobediencia y desafío constante.
  Social: Evita a los amigos, es acosado o acosa, dificultades para hacer amigos.

El malestar que siente el niño es desproporcionado a la situación y los padres han intentado aplicar estrategias durante un tiempo razonable, pero el problema no mejora o empeora.

Tenemos que tener en cuenta que muchos comportamientos que observamos en nuestro hijo/a son parte del desarrollo (por ejemplo, los terrores nocturnos en niñoso la búsqueda de sensaciones en adolescentes).

La clave es si ese comportamiento es adaptativo (Normal), es temporal y el niño sigue “funcionando” bien en general. Por ejemplo, estar triste unos días después de perder a una mascota, o desafiar límites de vez en cuando en la adolescencia.

O, por el contrario, es un comportamiento desadaptativo o disfuncional (Problema), ese comportamiento interfiere con la capacidad del niño para aprender, mantener relaciones o experimentar alegría. Por ejemplo, una tristeza que dura meses y le impide salir o jugar, o una ansiedad tan fuerte que le provoca vómitos antes de ir al colegio.

 Los padres deben estar atentos a estas banderas rojas o cambios significativos:

  Cambios Emocionales: Tristeza o irritabilidad persistente, llanto frecuente, miedo o preocupación excesiva que le impide hacer cosas, quejas de dolor de cabeza o tripa sin causa médica.

  Cambios de Comportamiento: Agresividad o violencia inusual, autolesiones (cortes, quemaduras), regresiones (volver a mojar la cama, hablar como un bebé), consumo de sustancias (en adolescentes).

  Cambios de Hábitos: Problemas de sueño (insomnio o pesadillas frecuentes), cambios drásticos en el apetito (comer mucho más o mucho menos), aislamiento de amigos o actividades que antes disfrutaba.

La terapia con niños y adolescentes es diferente a la de adultos porque se utilizan métodos y herramientas adaptadas a su nivel de desarrollo y comprensión.

  • Terapia Infantil (de 4 a 11 años): Se utiliza el juego como herramienta principal. El juego es el lenguaje del niño. A través de cuentos, dibujos, muñecos y juegos de mesa, el psicólogo observa, evalúa y ayuda al niño a expresar emociones y a aprender nuevos comportamientos.

  • Terapia Juvenil (a partir de los 12 años): Se utiliza más el diálogo y se proporcionan herramientas en actividades más complejas. En estos casos la confidencialidad es muy importante para el proceso de terapia y la creación de una buena alianza terapéutica.

  • Enfoque Sistémico: La mayoría de las terapias infanto-juveniles incluyen a los padres porque el niño vive en un sistema familiar. El trabajo no es solo «arreglar al niño», sino mejorar la interacción familiar.

No hay una respuesta única, ya que depende del diagnóstico, la cronicidad del problema y la implicación familiar.

El proceso de terapia suele dividirse en 3 fases:

  Evaluación (3-4 sesiones): En la cual se recoge toda la información proveniente de la familia y del menor, se evalúa su situación actual mediante entrevista, cuestionarios y pruebas estandarizadas.

  Intervención (Su duración es variable): Puede durar desde 3 a 6 meses para problemas puntuales (como una fobia específica) hasta un año o más para problemas más complejos y crónicos (como un Trastorno de Déficit de Atención o una depresión severa).

  Alta se da cuando el niño no solo ha superado el problema inicial, sino que ha desarrollado las herramientas y habilidades necesarias para afrontar futuros desafíos por sí mismo.

Generalmente, la terapia comienza con una sesión semanal para establecer un vínculo y abordar el problema rápidamente. A medida que el niño mejora, la frecuencia se reduce a quincenal o mensual hasta el alta.

La implicación de los padres en el proceso de terapia de sus hijos, es fundamental e imprescindible, ya que son los principales agentes de cambio fuera de la consulta.

Consideramos que el sistema familiar, que está compuesto por todos sus integrantes es como un conjunto de engranajes, en los cuales tiene que haber una sinergia para el cambio y si los padres no se implicarán cumplirían una función de mantenedores del síntoma y con ello de la situación actual.

Por ello se les pide a los padres; colaboración activa, aplicación de las estrategias propuestas en sesión a modo de pautas y tareas que deben aplicar consistentemente en casa para consolidar los cambios y ser un modelo a seguir, el cambio en los padres a menudo provoca un cambio positivo en el niño.

Es importante entender que la terapia psicológica, especialmente la infanto-juvenil, es un proceso gradual y no una solución instantánea. No ver cambios significativos en las primeras sesiones (las primeras 4 a 8) es completamente normal y esperado.

Durante las primeras semanas, el psicólogo está llevando a cabo una fase crucial donde los cambios visibles son mínimos, el objetivo es establecer un vínculo terapéutico fuerte (generar confianza y seguridad con el niño o adolescente, para que el menor se sienta cómodo en un espacio seguro. Si este vínculo no se establece, el tratamiento futuro no funcionará) y recopilar información para la evaluación.

Una vez se inicia la intervención, los cambios son progresivos y su rapidez o lentitud dependerá de muchos factores (carácter del niño u adolescente, implicación de los padres, afianzamiento de los aprendizajes).

Sí, las sesiones son confidenciales, pero con matices importantes que dependen de la edad del menor, de su situación y de la necesidad de colaboración con los padres.

Con niños (menores de 11 años)

La confidencialidad es compartida con los padres, el psicólogo mantiene una comunicación fluida con ellos.

  • Lo que se comparte: El terapeuta informa a los padres sobre el progreso general, las estrategias que deben aplicar en casa y los temas clave que se están trabajando (ej., «estamos practicando a poner nombre a la rabia»).

     

  • Lo que no se comparte: Detalles íntimos o privados que el niño haya confiado al terapeuta (ej., fantasías, juegos específicos) a menos que sean relevantes para la seguridad.
Con Adolescentes (a partir de 12 años)

La confidencialidad es un pilar fundamental para que el adolescente confíe y se abra. Sin un espacio privado, la terapia juvenil es mucho menos efectiva.

El psicólogo establece un «pacto» con el adolescente y los padres, se respeta la privacidad de las conversaciones con el adolescente.

La confidencialidad se rompe obligatoriamente en estas tres situaciones:

  • Cuando el menor revela que existe un peligro inminente para sí mismo (ideas de suicidio, autolesiones graves).

     

  • Cuando revela que existe un peligro inminente para otros (planes de hacer daño a otra persona).

     

  • Cuando el psicólogo detecta un indicio de maltrato o abuso por parte de terceros.

En estos casos, el profesional está obligado a informar a los padres o a las autoridades pertinentes para garantizar la seguridad.

De manera sencilla y sincera, con palabras que pueda comprender (evitando la palabra “problema” si es posible) y enfocándonos en la necesidad de ayuda (en la solución y no en el fallo), esto es clave para que el niño o adolescente no lo vea como un castigo o una señal de que «está roto».

A un adolescente, explíquele que el psicólogo respetará su espacio y que no es un «espía» de los padres. Permítele preguntar, deja espacio para sus dudas («¿Tengo que ir solo?», «¿Cuánto dura?», «¿Qué me va a preguntar?»).

Podéis apoyaros en el cuento gratuito «¿Quién es el Psicólogo?» para los más pequeños: 

NO, la función del psicólogo clínico es el diagnóstico, evaluación e intervención (terapia). El psicólogo trabaja a nivel cognitivo, emocional y conductual, enseñando al paciente estrategias para cambiar patrones de pensamiento y comportamiento que causan malestar.

No tienen la autoridad legal ni la formación médica para prescribir ningún tipo de fármaco.

Últimas publicaciones en el blog

Ofrecemos orientación psicológica a través de la creación de herramientas, material y divulgación de información necesaria para afrontar y resolver los diversos problemas que surgen dentro de las familias con hijos pequeños y/o adolescentes.

1
Escanea el código